04072020Headline:

Airbags mortales: tras un caso fatal en Brasil, Honda aún busca en la Argentina 50 mil autos para su revisión

En Río de Janeiro, la bolsa de aire de un Civic explotó en el rostro del conductor. Fue el primer episodio en Brasil y en Argentina todavía no se registró ninguno. El escándalo mundial que hay detrás de esta falla

La muerte de un automovilista en Río de Janeiro luego de que le estallara el airbag de su Honda en forma indebida volvió a poner en relieve el riesgo que corren miles de propietarios de vehículos de esta marca y de al menos otras 29 en todo el mundo que tuvieron como proveedor a la empresa japonesa Takata, ya desaparecida bajo esa denominación después de que se constatara que habían instalado alrededor de 100 millones de bolsas de aire defectuosas, lo que derivó en un gigantesco escándalo originado en Estados Unidos y en un posterior llamado a revisión masivo de los modelos que contaban con este, y valga el oxímoron, peligroso elemento de seguridad.

En la Argentina, y sólo relacionado con Honda, se calcula en unos 50 mil autos que deben todavía responder al recall lanzado por la marca en 2015, cuando más del 60 por ciento de los originalmente afectados ya fueron revisados y, de acuerdo a lo informado por la marca, no se han registrado incidentes relacionados con esta falla en los airbags.

En la ciudad brasileña, el conductor de un Honda Civic del año 2008 murió como consecuencia de las heridas que le generó el estallido del airbag delantero, ubicado en el volante, cuando en verdad debió haberse inflado para protegerlo en el incidente vial que había protagonizado.

El hecho ocurrió el pasado miércoles 12 de febrero, y el modelo cuestionado es un Civic LXS. La subsidiaria en Brasil de la marca japonesa había lanzado también en 2015 el llamado a revisión de una gran cantidad de autos, entre los que estaba este en particular, por la posibilidad de que portaran airbags defectuosos y potencialmente peligrosos de la marca Takata.

El propietario de este auto no acudió al llamado y las consecuencias, que podrían haberse evitado, fueron fatales. Honda Brasil confirmó que el airbag estallado era un Takata. Además de haber expresado sus condolencias y solidaridad a la familia de la víctima, la Terminal indicó que se trató de “el primer caso fatal generado por la rotura del inflador del airbag Takata en Brasil”.
En la Argentina, la marca japonesa informó que no ha registrado incidentes por esta causa, pero aportò que son ocho los modelos que se mantienen con el llamado a revisión, ya que, de acuerdo a las cifras que maneja, son unos 50 mil los vehículos que mantienen el riesgo potencial. Corresponden a unidades de Fit (2004-2014), Pilot (2009-2011), Legend (2007- 2009), City (2009-2014), Civic (2001-2014), CR-V (2003-2012), Accord (2001-2012) y Stream (2001).

“Desde año 2015 se están llevando adelante diferentes acciones para contactar a todos los propietarios de vehículos potencialmente afectados para realizar sus revisiones, y en caso de ser necesario, el reemplazo de la pieza. De hecho, hay una campaña vigente llamada A.I.R.B.A.G. (Asistencia Inmediata para Revisión de Bolsas de Aire Gratuita) en donde les pedimos a todos los propietarios ingresar a la web www.autos.honda.com.ar/campanias_de_rellamado e informar el número de chasis. Allí podrán corroborar si su unidad se encuentra afectada a la campaña y si será necesario acercarse a un concesionario y, de manera gratuita realizar la revisión correspondiente”, informó Honda Argentina en un comunicado.
Cuando se inició la campaña de revisión, en 2015, eran 211 mil las unidades en riesgo, por lo que el número en las que de salvó el inconveniente llega al 60 por ciento. Es por ello que también insisten en la necesidad de que quienes aún no hayan asistido al llamado, lo hagan. Y ponen a disposición, además del sitio web por la campaña en particular, otras vías de comunicación, entre ellas ir directamente a uno de los concesionarios o talleres oficiales, escribir a la dirección de correo electrónico atencion_al_cliente@honda.com.ar o llamar al número de teléfono 0800-1221-HONDA (46632), de lunes a viernes de 8:30 a 13 y de 14 a 17.

Un escándalo en todo el mundo

El affaire Takata empezó a propagarse en 2013, cuando en Estados Unidos comenzaron a repetirse incidentes con los airbags en vehículos de diferentes marcas. En 2014, el propio fabricante japonés reconoció que su filial en México había manejado en forma indebida la producción de los propulsores explosivos y productos químicos almacenados en las bolsas de aire. Por ello es que el escándalo se inició en Norteamérica y luego se propagó por otras latitudes.

En Brasil acaba de ocurrir la primera muerte por esta falla pero ya hubo 16 heridos por mal funcionamiento de los airbags. En Estados Unidos, el gobierno asegura que ya fueron 16 las personas fallecidas, además de que hubo 200 heridos, por este inconveniente fruto de una negligencia aceptada por el fabricante.

De hecho, se estima en unos 100 millones de airbags que fueron producidos con potencial riesgo en todo el mundo, de los cuales se calcula que entre 70 y 90 millones fueron destinados al mercado norteamericano. El escándalo fue de tal magnitud que llegó al Senado estadounidense, cuando en 2014 se inició una investigación en dicha Cámara.
Honda, uno de los principales fabricantes afectados, por cuestiones de volumen, descubrió por una investigación propia que Takata le había suministrado información de seguridad falseada. Las comunicaciones entre los trabajadores de la misma Takata dejaron al descubierto que las acusaciones realizadas por Honda eran reales.

El problema de Takata afecta a una de las piezas que forman parte del activador del airbag. Cuando el vehículo choca en un siniestro vial y se activa la bolsa de aire, la pieza defectuosa se rompe de una forma no prevista por sus diseñadores, por la cual se fragmenta en pequeños trozos metálicos que, una vez que se impulsan con la fuerza del dispositivo pirotécnico, se convierten en una peligrosa metralla que causa graves daños a las personas.

De acuerdo a lo investigado y reconocido por la propia marca, dichos airbags contendrían nitrato de amonio (NH4NO3), un compuesto químico fuertemente oxidante, y muy utilizado en la industria y en el terreno militar como explosivo de detonación controlada. Entre los años 2000 y 2015, Takata produjo de 260 a 285 millones de infladores basados en el nitrato de amonio como agente explosivo.

De hecho, uno de los videos difundidos por Honda en todo el mundo para crear conciencia entre sus usuarios y que acudan al recall, una mujer cuenta su propia experiencia: el airbag le explotó en la cara, por lo que una esquirla de metal se le incrustó cerca de un ojo y le limitó la visión. La crudeza del material expone la necesidad de reducir el riesgo.
Según los registros de la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), la entidad que regula la seguridad automotriz en los Estados Unidos, son al menos 30 las marcas afectadas por haber tenido a Takata como proveedor. Se trata de Acura, Audi, BMW, Buick, Chevrolet, Chrysler, Dodge, Ferrari, Fisker, Ford, GMC, Honda, Infinity, Jaguar, Jeep, Land Rover, Lexus, Lincoln, McLaren, Mercedes-Benz, Mercury, Mitsubishi, Nissan, Pontiac, Saab, Scion, Subaru, Tesla, Toyota y Volkswagen.

En enero de 2017, tres ejecutivos de Takata (Shinichi Tanaka, Hideo Nakajima y Tsueno Chikaraishi) fueron acusados por Estados Unidos por la explosión de los airbags en su territorio. La compañía acordó declararse culpable y pagar mil millones de dólares para resolver la investigación, que incluyó una multa de u$s 25 millones, u$s 125 millones para compensación de víctimas y u$s 850 millones como resarcimiento a los fabricantes de automóviles.

Takata fue a la quiebra en junio de 2017 y sus activos fueron adquiridos por Key Safety Systems, firma que es propiedad de capitales chinos pero con sede en estado de Michigan. Desde 2018, pasó a llamarse Joyson Safety Systems y sigue produciendo elementos de seguridad automotriz.

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