05242019Headline:

Bioquímica piquense investiga nueva técnica contra el cáncer

Es Constanza Savid Frontera. Integra un grupo de investigación en Córdoba que halló una característica novedoso en el sistema inmune.

Una joven bioquímica piquense integra en Córdoba un grupo de investigación que descubrió algo nuevo en el sistema inmune, concretamente en el timo, lo que podría representar un gran avance en futuros tratamientos contra determinados tipos de cáncer. El trabajo se realizó sobre animales y ahora buscan hacer pruebas sobre tumores humanos, aunque la continuidad de la valiosa investigación depende ahora de un nuevo financiamiento.

Constanza Savid Frontera estudió en la Escuela Normal Mixta de General Pico. Allí descubrió su interés por la investigación en trabajos de laboratorio que realizaba a contra turno. Eso la decidió a estudiar Bioquímica en la Universidad Nacional de Córdoba, donde se recibió en el 2014 y al año siguiente comenzó con el doctorado.

Fruto de sus buenos promedios, fue invitada a participar de la tesis sobre inmunología y cáncer de Natalia Baez, dirigida por Celcilia Rodríguez Galán, trabajo que desarrollan junto a otras compañeras en el Centro de Investigación en Bioquímica Clínica e Inmunología (Cibici), del Conicet y la UNC.

El timo es un pequeño órgano del cuerpo humano, ubicado en el tórax por del corazón, y cumple una función vital en el sistema inmune. Producen linfocitos T que, una vez maduros, se trasladan a los ganglios y tienen suma importancia para defender al cuerpo de elementos patógenos, virus, bacterias u hongos.

Investigación

En una entrevista con TVCO Noticias, la joven bioquímica piquense resumió la investigación. Explicó que “en condición de inflamación en el cuerpo, las células que se generan en el timo varían a una denominada CD8 innatas, y estas células muestran una mayor capacidad de eliminar células infectadas y combatir o resolver una infección”.

Y remarcó “lo que nosotros pensamos es que, por las formas de responder de estas células, podrían estar involucradas en una respuesta antitumoral. A partir de esto surge el tema para la tesis, que es estudiar el rol que tienen estas células CD8 innatas en cáncer”.

Savid Frontera comentó luego que “nosotros lo que hicimos fue trabajar con un modelo de cáncer de ratón. Y lo que observamos es que en condiciones de inflamación sistémica, es decir en todo el cuerpo, se genera un mayor número de estas células CD8 innatas y también vimos que estas células aumentan dentro de los tumores”.

Y develó “esto se relaciona directamente con una disminución en el tamaño de los tumores, entonces pensamos que estas células están involucradas en una respuesta efectiva antitumoral”. Los trabajos sobre ratones se hicieron sobre tipos de cáncer de piel, de mama, páncreas y linfoma.

A partir del descubrimiento, la piquense adelantó que “ahora estamos haciendo un convenio con la Clínica Reina Fabiola, para obtener tumores de pacientes para poder evaluar si estas células son capaces de poder infiltrar, es decir penetrar dentro del tumor. Y queremos hacer un estudio para ver la relación entre el número de estas células dentro de los tumores, los distintos tipos de tumor y los distintos los distintos tipos de tratamientos quimioterapéuticos que están recibiendo los pacientes”.

Avance

La investigación salió publicada en una revista de renombre científico internacional, Plos Pathogens, que no solo entusiasma a al grupo de trabajo sino que también abre una esperanza de financiación para poder avanzar en el trabajo, ya que el subsidio de la Fundación para el Proyecto de la Medicina es por cinco años y concluye en marzo del año próximo y, completar la labor de investigación, llevaría algunos años más.

En tal sentido, la profesional señaló “todo lo que es ciencias de la salud es muy lento, primero trabajamos en modelos animales, una vez que se obtienen resultados se pueden empezar hacer ensayos clínicos, pero demoran tiempo porque se hacen en distintas fases, hasta llegar a un tratamiento quimioterapéutico, como sería este caso. Estas investigaciones pueden llevar entre 10 y 20 años”.

Constanza muestra el entusiasmo por el descubrimiento, pero también cuenta que es el trabajo tiene sus “frustraciones”, que pueden ser propios de la investigación cuando un experimento falla, pero otros ajenos como lidiar con equipos que a veces no funcionan, o aguardar seis meses por la importación de un reactivo.

“Hacer ciencia en Argentina es bastante complicado por estos motivos”, admite la joven piquense. Pero también destaca que en el departamento donde trabaja otros grupos de investigadores pueden ostentar resultados y publicaciones destacadas.

“Hay que hacer lo que se puede con lo que se tiene, son muchas horas de trabajo, los experimentos pueden durar 24 horas y tenés que estar ahí todo el tiempo, pero ponemos todo nuestro esfuerzo y está bueno, es una forma de contribuir con la sociedad”, concluyó Constanza Savid Frontera.

El Diario

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