11222017Headline:

Comienza el juicio por la muerte del cazador Garialdi

La justicia pampeana comenzará hoy a juzgar al policía Fernando Martín, acusado de asesinar al cazador piquense Santiago Garialdi en un camino vecinal entre Lonquimay y La Gloria.

El acto procesal se concretará desde las 8:30 en la Ciudad Judicial de esta ciudad, y se extenderá hasta el miércoles 29 del corriente, jornada en la que declararán los peritos de Gendarmería y se leerán los alegatos de las partes.

Safenreider está imputado del delito de “homicidio doblemente agravado por ser cometido por un miembro de las fuerzas de seguridad en abuso de sus funciones y agravado por ser cometido con arma de fuego, en concurso real con lesiones leves agravadas por el mismo motivo”.

El tribunal de audiencia estará integrado por los jueces Daniel Sáez Zamora, Carlos Chapalcaz y Alejandra Ongaro, mientras que la representante del Ministerio Público fiscal será la doctora Adriana Martini. José Mario Aguerrido será el defensor del imputado y Omar Gebruers representará ala familia de la víctima.

La jornada de hoy comprenderá la lectura del marco acusatorio y Safenreider tendrá la oportunidad de ejercer el derecho a defenderse de las mismas. Durante la mañana pasarán varios testigos entre ellos el policía que estuvo detenido por el homicidio y luego fue sobreseído porque se determinó que no efectuó disparos, Norberto García, los cazadores que iban en la camioneta con la víctima y otros testigos policiales.

El caso

Safenreider fue detenido acusado del homicidio por el crimen del 24 de julio de 2015. La instrucción determinó que la víctima recibió un disparo en la cabeza en la torreta de la camioneta de los cazadores en la que circulaba cuando fue interceptada por la patrulla policial que ocupaban los dos policías.

La estrategia defensiva es cuestionar los controles de aptitud psíquicos y psiquiátricos de la fuerza policial y aliviar la responsabilidad del imputado. Safenreider, pocos meses antes de que ocurriera el hecho, habría estado con licencia psiquiátrica. Incluso, se le habría retirado el arma reglamentaria, aunque posteriormente se lo reintegró al trabajo y se la devolvieron.

La defensa pretenderá demostrar que si los controles hubiesen funcionado, el imputado no habría estado en el procedimiento policial con un arma en sus manos la noche del homicidio. Con respecto a la investigación, Gendarmería Nacional había entregado la última pericia a fines de noviembre del año pasado.

En un informe de 200 hojas, se confirmó que solo el arma reglamentaria de Safenreider disparó aquella noche. Se secuestraron ocho vainas servidas de su pistola.

Por otra parte, los cazadores testimoniaron que esa noche fueron emboscados y no hubo disparos de su parte. En cambio, los policías intentaron defenderse en su declaración alegando una agresión de los cazadores.

La acusación apunta a que el uniformado acribilló a la camioneta cazadora y uno de los disparos dio en la cabeza de la víctima mortal, el piquense Sergio Garialdi. La reconstrucción del hecho se hizo el 30 de agosto del año pasado.

Junto a Garialdi iban el conductor Andrés Casabonne (quien fue herido de un disparo en el glúteo), Mario Arroyo (dueño de la camioneta) y el joven Juan José Costilla (de 18 años). Garialdi iba en la torreta, donde habitualmente se ubica el tirador, junto al que manejaba el reflector. Los cazadores se movilizaban a bordo de una Ford F-100 de color gris, patente AWC 070, con vidrios polarizados.

La Reforma

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