09222018Headline:

López admitió que era el recaudador de coimas del gobierno K

En su declaración como arrepentido, el ex secretario de Obras Públicas implicó a Cristina Kirchner en el esquema de corrupción.

El ex secretario de Obras Públicas, José López ingresa el viernes con casco en los tribunales de Comodoro Py. Foto: Emmanuel Fernandez.
El ex secretario de Obras Públicas de la era K, José López, es el nuevo arrepentido en la causa de los cuadernos de las coimas. Habló el viernes seis horas frente al fiscal Carlos Stornelli. Hasta ese momento, las revelaciones más impactantes sobre un caso que está haciendo temblar al poder político, el empresariado, a parte del Poder Judicial y al Senado de la Nación las había pronunciado el ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), Claudio Uberti, el primer “imputado colaborador” que fue funcionario del gobierno de Cristina Kirchner.
Empresas de “arrepentidos” e indagados siguen teniendo múltiples negocios con el Estado
A pesar de que los investigadores del expediente no revelan detalles de lo relatado por López, Clarín pudo reconstruir que el ex secretario de Obras Públicas realmente se convirtió en “arrepentido” porque habló, y mucho, frente a Stornelli.

López había sido citado en calidad de imputado en esta causa para que respondiera preguntas de las autoridades judiciales. Esa primera vez se negó a hacerlo. Pero días después, frente al fiscal, y junto a su abogado, el defensor oficial Gustavo Kollman, el segundo ex miembro del gobierno de los Kirchner que revela secretos de esta historia sorprendió a quienes llevan adelante esta pesquisa. Habló de Cristina Kirchner, su jefa, tal como consignó Clarín en su edición de ayer. También dio su versión de qué fue lo que pasó en aquella madrugada delirante en la que fue descubierto por la Policía Bonaerense intentando esconder seis bolsos con alrededor de nueve millones de dólares en un convento en General Rodríguez. Armado con un fusil. Y confesó que él mismo, siendo funcionario nacional de importancia, fue al mismo tiempo recaudador para el Gobierno K de millones en sobornos que le pagaban diversos empresarios de la construcción. Los nombres que dio se desconocen.

 
La profundidad y la gravedad de los hechos confesados por López se transformaron en evidentes cuando se supo que Stornelli, junto al presidente del tribunal oral número 1, José Michellini, quien juzga al ex funcionario por enriquecimiento ilícito mientras él está preso con preventiva, aceptaron que quien manejó el dinero monumental de la obra pública K pase a formar parte del “Programa Nacional de Protección de Testigos”, liderado por Juan José Benítez, secretario de política criminal del Ministerio de Justicia.

 

Cristina dijo que lo había “odiado” por ese hecho. Y hasta le pidió públicamente que dijera qué “empresarios” le habían pagado sobornos.

En su primera exposición pública en el juicio oral por su enriquecimiento ilícito, el ex secretario de Obras Públicas, tal vez dio la primera señal de que “cantaría” en la causa de los “cuadernos K”. Dijo que el dinero que quiso esconder en un convento “era de personas de la política·. Y aseguró que temía por la seguridad de su familia y por la suya propia.

 

Clarín pudo saber que López confesó que formó parte del sistema de recaudación ilegal que se repartía “para arriba” en base a diversas fuentes de ámbitos vinculados a esta causa. Las autoridades del caso se negaron a revelar cualquier tipo de detalle.

 

Ahora, la confesión de López dichos deberá ser homologada -aceptada, en la jerga callejera y no jurídica-, por el juez que instruye la investigación, Claudio Bonadio, otro experimentado hombre de los tribunales que aun tampoco perdió la capacidad de asombro al escuchar “arrepentimientos” y detalles increíbles de una trama con final abierto y de consecuencias imprevisibles.

López admitió que él recaudó dinero de modo ilegal, entregado también de modo ilegal por directivos de empresas de primera línea.

Su testimonio podría ser el pilar de la causa de los “cuadernos K”, que investiga si Cristina lideró una asociación ilícita dedicada a enriquecerse desde el Estado cobrándole coimas a empresarios de diferentes rubros.

Muchos de los empresarios ya se “arrepintieron” y admitieron que pagaron plata en negro, con excusas distintas. Serán procesados, adelantó Stornelli, pero podrían tener una condena reducida si se prueba que colaboraron en serio con la Justicia.

 

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